Resección quirúrgica de un mixoma de aurícula izquierda, comentada por el Dr. Fabián Donnini durante el procedimiento.
El tumor cardíaco más frecuente
Los tumores primarios del corazón son raros, y entre ellos el mixoma es con diferencia el más común. Es benigno desde el punto de vista histológico, pero su comportamiento clínico puede ser grave: lo que lo vuelve peligroso no es la malignidad, sino la ubicación.
Nace habitualmente del tabique interauricular, en la región de la fosa oval, y crece hacia la cavidad auricular izquierda sostenido por un pedículo. Esa movilidad es la clave de su presentación clínica.
Cómo se manifiesta
Los síntomas suelen agruparse en tres formas, que pueden coexistir:
- Obstrucción. El tumor pendular se desplaza con el ciclo cardíaco y puede ocluir intermitentemente el orificio mitral, imitando una estenosis mitral. Produce disnea, síncope y, característicamente, síntomas que cambian con la posición del cuerpo.
- Embolia. Fragmentos del tumor —o trombos formados sobre su superficie— pueden desprenderse y migrar por la circulación sistémica. Desde la aurícula izquierda el destino frecuente es el cerebro: no es infrecuente que un mixoma se descubra al estudiar la causa de un accidente cerebrovascular en una persona joven.
- Síntomas generales. Fiebre, pérdida de peso, astenia y alteraciones de laboratorio con elevación de los reactantes de fase aguda, cuadro que puede confundirse con una infección o una enfermedad sistémica.
El diagnóstico se establece por ecocardiografía, que muestra la masa, su punto de implantación y su relación con la válvula mitral.
Por qué se opera sin demora
La resección es curativa y constituye el único tratamiento. La indicación es habitualmente urgente, no por el crecimiento del tumor sino por el riesgo embólico: mientras el mixoma esté en el corazón, cada latido conlleva la posibilidad de un evento neurológico irreversible.
La operación
- Esternotomía media y circulación extracorpórea, con canulación planificada para no manipular la aurícula comprometida.
- Abordaje de la aurícula izquierda, directamente o por vía transeptal a través de la aurícula derecha, según la ubicación y el tamaño de la masa.
- Manipulación mínima del tumor: toda maniobra sobre una masa friable puede fragmentarla y provocar una embolia intraoperatoria.
- Resección en bloque, incluyendo un margen del tabique interauricular en la zona de implantación, para evitar la recidiva.
- Reparación del defecto septal resultante, con sutura directa o parche.
- Lavado cuidadoso de las cavidades y evaluación de la válvula mitral, que puede haber sufrido daño por el roce reiterado del tumor.
La resección completa, con el margen de implantación incluido, tiene excelente pronóstico a largo plazo. La recidiva es infrecuente y se asocia sobre todo a formas familiares.
Este material tiene finalidad informativa y de divulgación profesional. Contiene imágenes de una intervención quirúrgica real. No constituye consejo médico ni reemplaza la consulta con un profesional de la salud.